El teléfono celular que llevaba el brasileño Fernando Andrés Sabag Montiel la noche en que atentó contra Cristina Kirchner fue formateado en uno de los intentos de la Policía Federal Argentina (PFA) por extraer la información y la justicia federal podría perder una prueba clave.
La causa está en manos de la jueza María Eugenia Capuchetti y del fiscal Carlos Rívolo..